sábado, 13 de octubre de 2012
ADIVINANZAS DIVERTIDAS
ADIVINANZAS DE ALIMENTOS
Las soluciones
están escritas con tinta invisible al pie de cada adivinanza. Para poder verlas
tienes que pasar el ratón con el botón izquierdo apretado. Pero antes de leer la
respuesta... ¡piensa un poco!
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En verdes ramas nací,
en molino me estrujaron, en un pozo me metí, y del pozo me sacaron a la cocina a freír. (El aceite) |
De verde me volví negra
y me molieron con tino, hasta que al final del todo, de mí hicieron oro fino. (La aceituna) |
| Negra por
dentro, negra por fuera, es mi corazón negra madera. (La aceituna) |
La más tuna del
árbol la más fetén una vez estrujada va a la sartén. (La aceituna) |
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Blanca soy como la nieve
y me sacan de una caña, aunque soy del otro mundo, ahora ya nazco en España. (El azúcar) |
Soy blanca como la
nieve y dulce como la miel; yo alegro los pasteles y la leche con café. (El azúcar) |
Blanquilla es mi
nombre y endulzo la vida al hombre. (El azúcar) |
| Después de haberme
molido, agua hirviendo echan en mí. La gente me bebe mucho cuando no quiere dormir. (El café) |
Blanca fue mi
niñez, morada mi mocedad, negra y prieta mi vejez, adivina qué será. (El café) |
| Con el dinero lo
compro, con los dedos lo deslío, por la cara me lo como. (El caramelo) |
Somos blancos,
larguiruchos, nos fríen en las verbenas, y dorados, calentitos, nos comen nenes y nenas. (Los churros) |
| Blanca soy y, como dice mi vecina, útil siempre soy en la cocina. (La harina) |
Fríos, muy fríos
estamos y con nuestros sabores a los niños animamos. (Los helados) |
| Vengo de padres
cantores aunque yo no soy cantor, traigo los hábitos blancos y amarillo el corazón. (El huevo) |
Una cajita
chiquita, blanca como la cal: todos la saben abrir, nadie la sabe cerrar. (El huevo) |
| Blanco es, la gallina lo pone, con aceite se fríe y con pan se come. (El huevo) |
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De bello he de
presumir: soy blanco como la cal, todos me saben abrir, nadie me sabe cerrar. (El huevo) |
| Es mi madre
tartamuda, y mi padre «cantaor», tengo blanco mi vestido, amarillo el corazón. (El huevo) |
Soy amarillo por
dentro tengo blanco el cascarón y aquí me hizo famoso un tal Cristóbal Colón. (El huevo) |
| Aunque me corten y
corten nunca me verás sangrar, porque me han curado al frío y metido en mucha sal. (El jamón) |
Estando sano me
cortan, sin ser enfermo me curan y en lonchas o pedacitos, dicen que estoy exquisito. (El jamó |
ESTIMULACION TEMPRANA
LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA: ENFOQUES, PROBLEMÁTICAS Y PROYECCIONES.
La edad preescolar, considerada como aquella etapa del desarrollo que abarca desde el nacimiento hasta los 6 o 7 años, y que en la mayor parte de los sistemas educaciones coincide en términos generales con el ingreso a la escuela, es considerada por muchos como el período mas significativo en la formación del individuo, pues en la misma se estructuran las bases fundamentales de las particularidades físicas y formaciones psicológicas de la personalidad, que en las sucesivas etapas del desarrollo se consolidarán y perfeccionarán. Esto se debe a múltiples factores, uno de ellos el hecho de que en esta edad las estructuras biofisiológicas y psicológicas están en pleno proceso de formación y maduración, lo que hace particularmente significativa a la estimulación que pueda hacerse sobre dichas estructuras, y por lo tanto, de las cualidades, procesos y funciones físicas y psíquicas que dependen de las mismas. Es quizás el momento de la vida del ser humano en el cual la estimulación es capaz de ejercer la acción mas determinante sobre el desarrollo, precisamente por actuar sobre formaciones que están en franca fase de maduración.
Por otra parte, cuando el niño o la niña nace su cerebro, salvo una serie de reflejos que le permiten su supervivencia, tales como la respiración, la circulación, la succión, entre otros; y otros elementales que hacen que precariamente pueda alejarse de un irritador nocivo, como es alejar el brazo ante el pinchazo de un alfiler, o por el contrario, orientarse ante un estímulo fuerte y no dañino que entre en su campo visual, como sucede cuando se le presenta una fuente de luz que se mueva cerca de sus ojos, salvo estos reflejos incondicionados, este cerebro está totalmente limpio de conductas genéticas y constitucionalmente heredadas, y lo que posee es una infinita posibilidad y capacidad de asimilar toda la experiencia social acumulada por la humanidad durante cientos de generaciones, y que le es trasmitida básicamente, sobre todo en los primeros momentos de la vida, por el adulto que lo cuida y atiende. A esta capacidad de poder reflejar en sí mismo y asimilar la estimulación del mundo que le rodea es lo que se denomina la plasticidad del cerebro humano.
Se han dado muchas definiciones de a qué se le llama, o se conoce, por plasticidad del cerebro. Así, por citar algunas, Gollen la categoriza como la capacidad, el potencial para los cambios, que permite modificar la conducta o función y adaptarse a las demandas de un contexto – con lo que se refiere principalmente al cambio conductual – mientras que Kaplan la plantea como la habilidad para modificar sistemas orgánicos y patrones de conducta, para responder a las demandas internas y externas, que en cierta medida amplía el concepto conductual. C. Cotman la define como una capacidad general del cerebro para adaptarse a las diferentes exigencias, estímulos y entornos, o sea, la capacidad para crear nuevas conexiones entre las células cerebrales, y que permite que, aunque el número de neuronas pueda mantenerse invariable, las conexiones o sinapsis entre estas pueden variar, e incluso incrementarse, como respuesta a determinadas exigencias. En la psicología histórico – cultural se refiere a esta posibilidad de apropiarse de la experiencia social, concepto de apropiación que implica no la simple asimilación, sino la reproducción en sí mismo en el individuo, de la experiencia cultural de la humanidad, que por darse como reflejo de la realidad incluye lo planteado en las definiciones anteriores, pues, no obstante la aparente divergencia, todas se refieren a una particularidad del cerebro que posibilita la asimilación de los estímulos, su cambio y transformación, como consecuencia de la acción del medio exógeno y endógeno sobre las estructuras corticales, y que se conoce como la maleabilidad o plasticidad de este órgano principal del sistema nervioso central, función que no fuera posible de ejercerse si la corteza cerebral estuviera impresa de conductas genéticamente determinadas, como sucede en el caso de los animales.
Es precisamente la indefensión que tiene el ser humano al momento de nacer, y que es un reflejo de su cerebro limpio de comportamientos predeterminados, que radica el gran poder de la especie humana, que puede así apropiarse de toda la experiencia social previa, a través de esta facultad – la plasticidad – al actuar sobre su cerebro la estimulación que el adulto proporciona al niño o niña desde el mismo instante de su nacimiento.
Los recién nacidos tienen al nacer miles de millones de células cerebrales o neuronas, entre las cuales se establecen conexiones, llamadas sinapsis, que se multiplican rápidamente, al entrar en contacto el neonato con la estimulación exterior, y que alcanzan el increíble número de mil billones. Estas sinapsis dan lugar a estructuras funcionales en el cerebro, que van a constituir la base fisiológica de las formaciones psicológicas que permiten configurar las condiciones para el aprendizaje. No sería posible la creación de estos miles de millones de conexiones nerviosas si el cerebro estuviera ya cargado de dichas interconexiones neuronales, si no tuviera la posibilidad de la plasticidad, concepto que es básico en la concepción de la estimulación en las primeras edades.
Sin embargo, a pesar de esta extraordinaria cantidad de neuronas al nacimiento, y las posibilidades incalculables de realizar sinapsis, la experiencia científica ha demostrado que el recién nacido tiene muchas neuronas que cuando alcanza el tercer año de vida, y el doble de las que tendrán como adultos. Esto indica, dado el hecho de que la neurona cuando muere no es sustituida por otra y se pierde irremisiblemente, que la no estimulación apropiada, o la falta de ella, no solamente impide la proliferación de las células nerviosas, sino que hace que su número decrezca progresivamente, a pesar de las condiciones tan favorables que tiene la corteza cerebral, por el número de neuronas que posee cuando el niño o la niña nacen.
De esta manera se destaca que la falta de estimulación puede tener efectos permanentes e irreversibles en el desarrollo del cerebro, pues altera su organización, y las posibilidades de configurar las estructuras funcionales que han de constituir la base fisiológica para las condiciones positivas del aprendizaje.
Datos aportados en 1994 por investigaciones realizadas por la Cornegie Corporation, en Estados Unidos, revelan que el medio ambiente, léase estimulación, no solo afecta el número de células cerebrales, las posibilidades de sinapsis entre ellas y la manera como estas conexiones se establecen, sino que esa influencia temprana del medio exterior deja huellas definitivas en la psíquis humana, y que su falta causa daños irreversibles en el individuo.
Actualmente se reconoce que el desarrollo del cerebro antes del primer año de la vida es mucho mas rápido y extenso de lo que antes se conocía, y de que es mas sensible a los factores del medio ambiente de lo que antes se reconocía. Esto hace que las condiciones a las cuales el neonato se ve sometido, van a tener un efecto inmediato en esta rapidez y sensibilidad del cerebro, y como consecuencia, en las cualidades y funciones psíquicas concomitantes. Si las condiciones son favorables y estimulantes esto tendrá repercusiones inmediatas en el aprendizaje y desarrollo, si son desfavorables o limitadas, actuarán de manera negativa, perjudicando dicho aprendizaje y desarrollo, a veces de forma irreversible.
Se sabe que la deprivación nutricional en el primer año de vida puede acarrear daños irreparables en el desarrollo físico y mental del niño o niña, y en los años a continuación traer como resultado una disminución del peso y talla, una propensión marcada a las enfermedades, dificultades en la atención y la concentración, pobreza intelectual, entre otros. Pero también la deprivación cultural y la falta de estímulos psicosociales van a afectar este desarrollo, particularmente en lo intelectual y la formación de la personalidad, lo cual es en muchas ocasiones imposible de retrotraer por no haberse propiciado la estimulación en el momento preciso en que debía ser proporcionada. Es muy conocido en la bibliografía especializada la historia de Kamala y Amala, niñas que fueron raptadas a edades muy tempranas por lobos en la India en las primeras décadas de este siglo, y cuyo caso fue difundido por el psicólogo indio Rid Singh, y que tuvo la oportunidad de estar en contacto con ellas. Este caso es un reflejo de lo anteriormente planteado, y que tuvo una reedición en 1986, cuando el mundo conoció la muerte de RAM, niño que igualmente que aquellas niñas, vivió una experiencia similar.
APRENDER DE UNA MANERA DIFERENTE COCINANDO.
La cocina para niños debe ser provocativa, saludable, nutritiva y sencilla. El resultado de la cocina para niños debe ser no sólo alimentarlos sino enseñarles a los niños sobre los alimentos, enseñarles a nutrirse, a cocinar y a disfrutar alimentarse.
El pollo cobijado, por ejemplo, es una receta para niños que se prepara con una pechuga desmechada a la que se le agregan salsa de soya, crema de leche y cebolla sofrita. Como ensalada tenemos lechuga picada, tiras de pimentón, tomate en trozos y cilantro. Hacemos tortillas de huevo, las enrollamos rellenas de pollo, bañamos en salsa de miel mostaza y acompañamos con la ensalada. Mmmm! una receta para niños apetitosa, sencilla, nutritiva, balanceada y con un nombre original.
Las Brochetas de colores son pinchos de frutas bañados en miel y acompañados de helado. Pero el secreto de estas recetas para niños no sólo está en los nombres, la preparación o los ingredientes, sino en el proceso compartido de cocinar con los niños y la forma de presentación.
El pollo queda "cobijado" por la tortilla de huevo, los colores de la brocheta son la combinación de las frutas y las cintillas de colores que podemos amarrar a los pinchos. Pero la idea de cenar la proteína del pollo y el huevo, las grasas del helado y el aderezo del pollo, con la fibra de las frutas y la ensalada, además de los azúcares de la miel y el helado permite entender la necesidad de balancear nuestra alimentación combinando en la cocina para niños la energía con la fibra y la proteína.
Claro, si necesitamos cocinar para los niños algo que les dé más energía nos vamos por unos "Cuadritos de los dinosaurios del mar Egeo", es decir, unos ricos raviolis. Imaginen el proceso de invitar a los niños a preparar los alimentos y decirles que la receta de la noche involucra dinosaurios, o a Simón el bobito, o pipirrana, o lenguas de dragón…. No simplemente pasta, o arroz, o huevos, o papas. Desde los nombres mismos la cocina para niños los alimenta, divierte e intriga.
CLAVES PARA QUE LOS NIÑOS APRENDAN A COCINAR
Los niños sin alimento
Hoy en día nos enfrentamos a una situación muy difícil en la que muchos niños están expuestos a crecer sin alimentarse.
Y no me refiero a "no comer".
Si bien el problema del hambre y la desnutrición en la niñez es terrible, sin embargo afecta a poblaciones muy específicas y por razones bastante claras. No. Me refiero, por el contrario, a los niños que comen pero no se alimentan. Y hay muchas formas en las que esto se presenta:
La primera es cuando comen pero no se nutren, porque los productos que consumen no son los apropiados o cuando comen sin entender la importancia que tiene alimentarse.
La segunda es cuando comen sin saber lo que comen, creen que cualquier cosa es comida y que no existen diferencias reales entre un producto u otro.
La tercera es cuando comen pero no participan del ritual social de alimentarse, cuando no se sientan a la mesa, no disfrutan la comida y no se "alimentan" de la vida social y el placer de comer.
La cuarta es cuando la comida es sólo el producto terminado que coloca un adulto en la mesa y se pierden la magia de transformar la comida en alimento mediante la cocina.
Los resultados son diversos, pero en general en los cuatro casos estos niños crecen sin alimentarse porque nunca aprendieron lo que esto significaba.
Nuestra labor como padres y maestros es enseñar el valor de la comida, del alimento, enseñar el proceso cultural y culinario que lleva a la elaboración de un plato y enseñarles cómo disfrutarlo.
No sólo para que desarrollen buenos hábitos alimenticios, aprendan a balancear una dieta saludable, sino que participen del valor cultural de la creación culinaria, de la cocina para niños.
De igual forma las recetas son un patrimonio cultural que debemos valorar y transmitir a las siguientes generaciones.
Eso sin olvidar el punto de vista práctico, dado que las recetas solucionan la tradicional monotonía y el cansancio en la alimentación (piense que desayunamos 365 veces por año a lo largo de toda nuestra vida, igual almorzamos, comemos, tomamos onces, etc.), y, sin dudas, las recetas de cocina para niños nos solucionan de una manera 'rápida' y nutritiva los afanes de la cocina.
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ENSEÑAR A TRAVES DE CUENTOS
Comparto un enlace para que disfruten este video
http://www.youtube.com/watch?v=PcYgc2zklq8
TRABAJO PERIODO DE ADAPTACION
Trabajar en el periodo de adaptacion con los niños y niñas merece demasiada atencion en torno al desarrollo fisico e intelectual de los participantes. Estimular a la socializacion entre compañeros permitira un buen desemvolvimiento en el año escolar, adjunto una imagen del trabajo realizado.
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